Esta es la quinta parte del relato de mi primer viaje a Europa y después de haber corrido como locos, como conté en “Un día en Calabria”, pudimos tomar el tren en Lamezia Terme, que previo trasbordo en Nápoles, nos depositó en la quinta escala de nuestro recorrido, Florencia.
Ya estamos en la quinta escala de nuestro primer viaje a Europa en familia. Como cuento en las entradas anteriores, después de pasar por Londres, Roma, El Vaticano, Calabria y Florencia, llegamos a Venecia a orillas del Mar Adriático, la ciudad de los canales, la cuna de Marco Polo, nuestra última parada italiana.
Como siempre digo, «organizar el viaje es parte del viaje», y por supuesto, mi primera vez en Europa, necesitaba mucho, pero mucho trabajo de búsqueda y planificación, sobre todo cuando el tiempo y el vil dinero no sobran.