Como conté en la primera parte, “Organizando un viaje a Disney“, organizar un viaje por cuenta propia lleva tiempo y trabajo, pero se disfruta desde el mismo momento en que nos metemos en internet a consultar los vuelos. Insisto en que las ofertas, ya sea de precios, de vuelos directos o con escalas, desde un aeropuerto o desde otro, varían casi diariamente y es preciso estar atento para conseguir la mejor combinación posible.

En mi caso, volamos de Buenos Aires a Miami, retiramos el auto y manejé hasta Kissimmee, muy cerca de los parques. Ahí estuvimos seis días, volvimos a Miami en auto, donde tomamos el avión a Nueva York, donde estuvimos ocho días, para finalmente volver a Buenos Aires.

El Puente de Brooklyn

El problema del alojamiento en Nueva York fue un poco más complicado. En principio, porque es bastante más caro que en Florida; el segundo tema a resolver es que éramos cinco y hubiésemos necesitado dos habitaciones, con lo que nuestro pequeño presupuesto se hubiera  descompensado prematuramente.

Para evitar esto, durante bastante tiempo busqué algún hotel que nos alojara a los cinco en una habitación, por un precio razonable, pero sin resultado. Obviamente estaba buscando en Manhattan, el sinónimo de Nueva York, y hurgando por las webs, empecé a ver departamentos en alquiler.

Esto nos solucionaba el problema de la cantidad de pasajeros, pero seguíamos con el tema del precio. Eran bastante caros.

Por suerte, después de buscar y buscar, sin encontrar, mi mente se abrió a la verdad, Manhattan no es Nueva York, es solo una parte, la más conocida, la más vendida y la que tiene más atracciones, (aunque no necesariamente atractivos).
Para gente como nosotros, también existe Brooklyn.

Nuestra calle de Brooklyn

Brooklyn fue la revelación. Un barrio, a poco tiempo de las atracciones, con buenos medios de transporte, bastante más barato y con la posibilidad de vivir una experiencia distinta del turista medio que visita la gran manzana.

También hubo que buscar, imaginen que la oferta turística es enorme y encontrar el ideal es difícil, pero por suerte hay muchas webs de alquiler de departamentos y finalmente encontré lo que buscábamos:

Un departamento con tres dormitorios, cocina completa y hasta un patio, estaba a dos cuadras del metro por donde pasan casi diez líneas y además teníamos un shopping y supermercado a pocos metros. Fue un placer estar ahí y por suerte sin ningún problema de inseguridad. Pagamos la reserva por internet, en una página confiable que se las recomiendo, se llama Home Away.

El departamento que alquilamos a una cuadra del Barclays Center

Un último tema por definir, fue si comprar o no la tarjeta New York Pass, con la que se puede acceder gratis a muchas atracciones de Nueva York. Aunque existen otras, me pareció la mejor para nuestra estadía.

Para saber, si conviene o no comprarla, hay que trabajar un poco. . .

Primero revisar las atracciones disponibles en su web, (algunas no lo están en determinadas fechas) y en base a la cantidad de días que estaremos, elegir cuales nos interesan realmente, cuanto tiempo nos tomaría verlas y fundamentalmente calcular el costo total de las elegidas y compararlo con el de la tarjeta.

Lo último para tener en cuenta, sería que en determinados horarios, se puede entrar gratuitamente a los museos.

Bueno, así fue la organización del viaje, bastante particular por las circunstancias, pero creo que con estas pautas generales, es posible armar unas vacaciones a medida y queda claro que el que busca encuentra.

Si quieren saber como nos fue, pueden leer mi relato en “Conociendo Nueva York

 
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