Bienvenidos a París!!!
Hoy vamos a conocer un poco de París caminando. Un poco acompañados por algunas lloviznas, pero que no nos detuvo para recorrer esta increíble ciudad.
Empecemos!
Día 3 - Bordeando el Río Sena, Champs Élysées y Galerías Lafayette
Bordeando el Río Sena
Nuestra primera parada de este domingo fue la Plaza de la Concordia, uno de los puntos centrales de la ciudad.
En ella, durante la revolución francesa, se cortaron muchas cabezas y justamente se llamaba Plaza de la Revolución, aunque cuando se inauguró en 1755 se llamaba Plaza Luis XV, en homenaje al rey.
Hoy es una plaza muy bonita con dos fuentes y un obelisco, en el eje que une el Arco de Triunfo con el Museo de Louvre.
Transversalmente a ese eje, se puede ver al sur el Palacio Borbón, al otro lado del Río Sena, y al norte la Iglesia de la Madeleine, que visitaríamos más tarde.
Plaza de la Concordia
Desde la plaza, caminamos hacia el oeste por la costa del río.
Ya habíamos navegado el río en el viaje anterior y caminar por sus costas es una experiencia más que interesante.
A pesar de ser domingo por la mañana, nos sorprendió la cantidad de gente que había por todos lados. A orillas del río, gente corriendo, otros haciendo gimnasia con profesor y música y lo más raro que vimos, una caminata grupal con perros de más de cien personas.
Después la vida típica del río, barcos turísticos, de carga y privados recorriéndolo, bares y casas flotantes en sus orillas, puentes impresionantes y el placer de solo disfrutarlo.
La actividad en el Río Sena no descansa ni con lluvia
Al llegar al Puente Alexandre III, es obligatorio hacer una parada. Es el puente más lindo de París.
Con sus detalles negros y dorados, se destaca de todos los demás, uniendo Champs Élysées con el Hospital de los Inválidos, fácil de reconocer por su cúpula dorada que se ve desde muchos puntos de la ciudad.
El puente se inauguró en 1900 como símbolo de la amistad entre Francia y Rusia y su nombre es en honor al Zar Alexandre III.
Las cuatro estatuas doradas en los pilares representan las artes, las ciencias, el comercio y la industria.
Puente Alexandre III
En este punto cruzamos el río para seguir por la margen izquierda hacia el oeste, hasta llegar al Puente del Alma.
Se inauguró en 1856 para conmemorar la victoria de la Batalla del Alma, durante la Guerra de Crimea.
Más allá de estos datos, lo interesante es que en la margen derecha hay una llama dorada, duplicada de la de la Estatua de la Libertad.
Bajo la llama, está el túnel donde murió Lady Di en 1997, de manera que la flama dorada también se convirtió en un memorial, donde permanentemente hay flores recordando a la Princesa de Gales.
Memorial de Lady Di en el Puente del Alma
Avenue des Champs Élysées
La Avenida de los Campos Elíseos es una de las avenidas más elegantes y famosas de París y del mundo.
En sus casi 2 km de extensión, va desde la Plaza Charles De Gaulle, donde está el Arco de Triunfo, hasta la Plaza de la Concordia.
Es un placer caminar por esta avenida, repleta de tiendas de marcas famosas y caras, aunque no todas lo son tanto.
También bares y restaurantes decoran esta vía, junto con el Jardín de los Campos Elíseos, el Petit Palace y el Grand Palace.
Todo esto forma un conjunto muy armónico y que le da una de sus características más destacadas a la imagen de París.
Avenue des Champs Élysées
Iglesia de la Madeleine
Cuando llegamos a la Plaza de la Concordia nuevamente, giramos a la izquierda por la Rue Royale y, como remate de esta calle, nos encontramos con la Iglesia de la Madeleine.
Su aspecto es de templo griego y seguramente a los argentinos les recordará a la Catedral de Buenos Aires.
En este momento no pudimos entrar, pero lo hicimos otro día y aquí les dejo algunas imágenes. La entrada es gratuita.
Iglesia de la Madeleine
Opera Garnier
El edificio de la Opera Garnier es realmente impactante. Aunque la fachada principal estaba en reparación y la cubría un telón con su imagen, no dejaba de impresionar.
Se inauguró en 1875 y se puede visitar por un costo de € 15 por adulto. Se destacan en el interior la gran escalera de mármol y la sala de espectáculos.
Como dato extra, fue la inspiración de la novela de El Fantasma de la Ópera de Gaston Leroux.
Aunque nosotros no la visitamos, es un lugar que vale la pena conocer.
Opera Garnier
Galerías Lafayette
Las Galerías Lafayette pueden hacerles pasar vergüenza a Champs Élysées o a la 5ta. Avenida.
El lujo de estas tiendas es increíble y más el día de nuestra visita, ya vestidas para la navidad.
Aunque no compren nada, es obligatorio visitarlas aunque sea solo para ver la cúpula de hierro y vidrio sobre un patio central, donde el árbol de navidad era gran protagonista.
Además de todo esto, pueden subir a la terraza, desde donde tendrán buenas vistas de la Opera Garnier y de la ciudad.
Pero mejor que lo vean.
Galerías Lafayette
Place Vendome
Para terminar el día, pasamos por la hermosa Plaza Vendome, encargada por Luis XIV en el Siglo XVII.
Está rodeada de edificios clásicos, joyerías de alta gama y hoteles ídem, como el Ritz.
En el centro se puede ver la Columna Vendome y sobre esta, la estatua de Napoleón.
Construida en 1810 para conmemorar la victoria de Austerlitz, tiene 44 m de altura.
Plaza Vendome
Día 4 - Cementerio de Pere Lachaise y La Defensa
Cementerio de Pere Lachaise
Comenzó la semana y este lunes nos fuimos hasta el 20mo Distrito, a visitar un lugar que seguramente no es tan conocido para los que van por primera vez a París o los que van por pocos días, el Cementerio de Pere Lachaise.
Algunos pensarán, "están en París y van a un cementerio". Y es lógico, pero este lugar es uno de los cementerios más visitados del mundo y una atracción turística, como lo es el Cementerio de la Recoleta en Buenos Aires y tiene tumbas de muchos personajes famosos de Francia y de otros países.
Se inauguró en 1804 y para hacerlo popular, trasladaron la tumba de personajes como Molière y Jean de La Fontaine.
También pueden encontrar la de Oscar Wilde, Edith Piaf, Frédéric Chopin y Jim Morrison, el cantante de The Doors y que es de las más visitadas, aunque está un poco oculta.
Aunque no lo crean es un lugar agradable de recorrer, aún con la llovizna que nos caía.
Muy arbolado y con esculturas realmente muy buenas, no digo que es imperdible, pero vale la pena visitarlo.
Tumba de Frédéric Chopin
Tumba de Jim Morrison
La Defensa
Para cambiar la temática, por la tarde y ya sin lluvia, no fuimos a conocer La Defensa, el distrito financiero, que ya comenzaba a vestirse con los adornos navideños.
Lo más destacado sin dudas es el Gran Arco de la Defensa, un edificio cúbico, calado en forma de pórtico, alineado con el Arco de Triunfo a la distancia.
Podrán subir a la terraza por € 16 por adulto.
Esta zona se diferencia totalmente del resto de París, más clásico y elegante. Acá estarán rodeados de edificios futuristas y de una exposición de arte moderno al aire libre, donde pueden ver "El Pulgar", de César Baldaccini.
Gran Arco de la Defensa
Distrito financiero de la Defensa
"El Pulgar", de César Baldaccini
El Arco de Triunfo desde la escalinata del Gran Arco
También visitamos la feria de navidad que se armó frente al Gran Arco y había, como en las Tullerías, muchos puestos gastronómicos y de artesanías, así como decorados navideños iluminados, muy lindos de ver.
Así terminaron estos dos días. En el próximo relato les contaré sobre algunas actividades pagas que hicimos, que tarjeta turística usamos y si valió la pena el gasto.
Nos vemos!























