Se está acabando nuestro viaje y llegamos a uno de nuestros últimos destinos, esta vez en los Países Bajos, más precisamente a su capital Amsterdam.
Amsterdam no tiene una Torre Eiffel, ni un Coliseo, ni un Empire State, pero toda la ciudad es una atracción en si misma.
Una verdadera belleza de ciudad, lástima las bicicletas 🙂

Como siempre pueden ver en Europa 2019- La planificación, el detalle de la organización con sus costos de transporte y alojamiento, y en Europa 2019 – Opiniones finales, el resumen del viaje con opiniones lo más objetivas posibles de líneas aéreas, trenes, buses, alojamientos, clima en el invierno europeo, alquiler de autos, etc.

También les dejo mi Guía Diaria de Amsterdam que quizás les sirva para organizar su propio viaje!!!

Amsterdam

Llegando a Amsterdam

Desde Berlín viajamos en el tren Intercity de D-Bahn, que tarda casi 6:30 hs. Realmente un viaje inmejorable, puntual y cómodo. De nuevo les recomiendo reservar con la mayor anticipación posible para encontrar los mejores precios.
Aunque el tren es más caro, esta vez no elegimos el bus porque tarda más de 10 hs. Por supuesto pueden elegirlo si quieren ahorrar.

Llegamos a Amsterdam Centraal, la principal estación de la ciudad y ubicada en pleno centro, al borde del gran canal que la divide en dos.
El transporte es muy caro, por ejemplo un viaje en bus de una hora como máximo costaba €3,20. Por suerte, la ciudad se puede recorrer perfectamente caminando y solo usamos el bus para llegar al hotel.
Hay además tarjetas diarias y abonos por varios días, tendrían que analizar cual les conviene según la cantidad de días que estén y la ubicación de su alojamiento.

Amsterdam Centraal

Nuestro alojamiento

El alojamiento en Amsterdam es caro y al igual que nos pasó en Munich tuvimos que reservar dos habitaciones en un hotel, que fue bastante más barato que lo que costaba un departamento.
Otra vez reservamos por Booking y el elegido fue el Hotel City Garden, a unas 15 cuadras del centro, a solo una del parque Vondelpark y a unos 400 m del Museo Van Gogh.
El hotel estuvo bien con algunos comentarios. Por ejemplo, la habitación triple era buena, pero la doble muy chica. Otra cosa que no me gustó fue que alquilamos bicicletas y como supuestamente eran de otra empresa tuvimos que pagar en efectivo y además eran bastante malas. Si quieren alquilar bicis, les recomiendo buscar otro lugar.

Les dejo un dato que surgió mientras buscaba donde alojarnos. Hay casas de campo no muy lejos de la ciudad que me parecieron interesantes y más económicas que hoteles y departamentos. Por supuesto hay que evaluar los costos de transporte al centro y los tiempos de viaje. Nosotros las descartamos porque fuimos en invierno y se podía complicar con la nieve, pero les diría que las tengan en cuenta como alternativa.

Las dos habitaciones en el hotel nos costaron €459,64, a razón de unos €30,65 por día y por persona.

Hotel City Garden
Hotel City Garden

El clima

Como en la mayoría de ciudades que visitamos, no puedo ayudar mucho porque el clima no fue el habitual.
Según las estadísticas, en Amsterdam llueve 300 días al año y al ser invierno las temperaturas muy bajas. Nada de esto pasó, tuvimos un clima otoñal y soleado con temperaturas de hasta 18ºC, donde llegamos a estar en remera y tomando helados. Demasiada suerte tuvimos con el clima 🙂

Día 1 – Conociendo Amsterdam

Esta primera tarde en la ciudad la usamos para recorrer el centro, la Plaza Dam, el Barrio Rojo y los geniales canales que atraviesan toda la ciudad.
Empezamos pasando por la plaza Leidseplein, un lugar de paso obligatorio desde y hacia los museos, con mucho bares y restaurantes, el Teatro Internacional de Amsterdam, muy cerca del casino y una gran cantidad de tiendas.

Teatro internacional de Amsterdam
Casino de Amsterdam

Caminando por Leidsestraat nos desviamos unos metros a la derecha por el canal Singel para conocer el Mercado de Flores, el mercado flotante donde pueden comprar semillas, bulbos y flores y que seguramente tiene mucho más que mostrar durante la primavera, pero que igual tiene su atractivo en invierno.

Bloemenmarkt
Bloemenmarkt

Volviendo a Leisestraat, seguimos hasta la calle Kalverstraat, también llena de tiendas y que conduce directamente a la Plaza Dam, el centro turístico de la ciudad.
En la Plaza Dam está el Palacio Real. Este edificio del siglo XVII aunque ya no es la residencia de los reyes aún se utiliza para recepciones oficiales.

También pueden visitar Madame Tussaud’s, el museo de cera que también pueden encontrar en las ciudades más importantes del mundo. Según dicen ahora tiene actores y actividades interactivas.

Otro de los íconos de la plaza es la Nieuwe Kerk, (Iglesia Nueva), que se comenzó a construir en 1408 porque la Oude Kerk, (Iglesia Vieja), quedó chica para la cantidad de gente que asistía.
Actualmente no se hacen oficios religiosos, excepto que tengan que ver con la realeza, como el casamiento del entonces Príncipe Guillermo y mi compatriota Máxima en 2002 o la coronación como rey del mismo Guillermo, en 2013.

Plaza Dam
Plaza Dam

Siguiendo por la avenida Damrak casi hasta la Estación Central y doblando a la derecha llegamos a la Oude Kerk.
La Iglesia Vieja fue construida en el siglo XIV en el lugar donde se hallaba una capilla de madera. Fue una iglesia católica hasta que en 1578 la tomaron los calvinistas, saqueando las estatuas y adornos y dejando solo las pinturas del techo.
Rembrandt fue uno de sus famosos visitantes y todos sus hijos fueron bautizados en esta iglesia, además de que también su esposa descansa en ella.
Irónicamente, la Oude Kerk se encuentra en pleno Barrio Rojo.

Damrak
Oude Kerk

El Barrio Rojo de Amsterdam es sin duda uno de los lugares más famosos donde se ejerce la prostitución. Durante todo el día se pueden ver la oferta en las vidrieras que ya existían hace más de 100 años.
También se pueden visitar sex shops y ver espectáculos de sexo en vivo.
Hace pocos meses se agregó la prohibición de las visitas guiadas, sumada a la ya existente de fotografiar a las chicas dada la cantidad de turistas que lo toman como una diversión, algunos hasta molestando y haciéndoles burlas a las prostitutas.
En Amsterdam la prostitución está totalmente regulada ya hace más de 200 años, tienen seguro médico, se hacen controles y pagan impuestos.

En el Barrio Rojo está plagado también de Coffee Shops, donde no precisamente venden café sino que son los lugares donde se fuma marihuana y hasta pueden probar un sinfín de variedades. Uno de los más famosos y según ellos el primero, es The Bulldog.

The Bulldog

Para terminar el día cenamos pastas en Vapiano, un lugar especialista en pastas, con comida bastante buena y a precio razonable para Amsterdam.
Hay una enorme oferta de lugares para comer en la ciudad, lo que no es fácil es encontrar los precios razonables. Sobre todo en los restaurantes «argentinos», donde parece más barato ir a Buenos Aires, comprar la carne y volver.

Así terminó nuestro primer día en una ciudad muy segura, con mucha actividad nocturna y en la que hay que estar en un estado de alerta permanente para esquivar los miles de bicicletas que circulan por todos lados.

Amsterdam

Día 2 – Casa de Ana Frank y Vondelpark

Temprano a la mañana de este segundo día, teníamos reservada una visita a la Casa de Ana Frank, la niña judía que escribió un diario contando su vida, mientras estaba oculta de los nazis en la casa de atrás de la compañía de especias y conservas de su padre.
Esta casa de atrás, que estaba oculta por paredes en tres de sus lados y se accedía a ella por detrás de una estantería, es donde vivió durante dos años la familia de Ana, la familia Van Pels y Fritz Pfeffer, hasta que fueron traicionados y capturados por los nazis. Ana fue enviada a Auschwitz y después a Bergen Belsen, donde murió un par de meses antes de que el campo fuera liberado en 1945. Solo Otto Frank, el padre de Ana sobrevivió al holocausto.

Antes de que los alemanes vaciaran la casa de los bienes personales de la familia, Miep Gies y Bep Voskuijl que ayudaron a ocultar a las familias, recuperaron varios objetos, entre ellos el diario.

Hoy la casa es un museo, donde se puede conocer la historia de Ana y su familia mediante audioguías que se activan en cada habitación.
Según mi parecer está demasiado comercializado, con muchas restricciones y sin poder tomar fotos ni filmar. Pero bueno, son las reglas y se puede optar por no ir y listo.
Si van hay que reservar las entradas, que venden hasta con dos meses de anticipación y cuestan €10,50 los adultos, €5,50 de 10 a 17 años y menores de 9 €0,50.

Casa de Ana Frank
Casa de Ana Frank
Casa de Ana Frank
Casa de Ana Frank

Cuando dejamos la casa de Ana, cruzamos el canal y dimos una vuelta por el bohemio Jordaan, un barrio muy bonito y donde antiguamente vivían obreros, hasta que se fueron a lugares más baratos y las casas se ocuparon con músicos y artistas.

Jordaan
Jordaan
Jordaan
Jordaan

Realmente es un placer recorrer las calles de Amsterdam, así que seguimos hasta el Patio de Begijnhof.
Este hermoso lugar existe desde 1376 y estaba habitado por beguinas, mujeres solteras o viudas que tomaban votos temporales.
De hecho aún hoy siguen viviendo solo mujeres y los hijos varones tienen que irse cuando cumplen 18 años.

El patio, además de un enorme jardín central con algunas esculturas, tiene una iglesia que fue clandestina cuando los católicos eran perseguidos y la casa conservada más antigua de la ciudad. Esta casa de fachada oscura, que se encuentra en una esquina, es de 1475.

Patio de Begijnhof
Patio de Begijnhof

Después de almorzar, fuimos hacia el Vondelpark, un parque enorme que estaba lleno de gente gracias a las bondades del clima. Ahí nos dividimos y mientras unos fueron a pasear por la ciudad, mi hijo y yo nos dedicamos al ciclismo en el parque. Realmente estuvo bueno, aunque aquí también hay que tener cuidado con las bicicletas porque algunos pasean y otros toman el parque como atajo.

Vondelpark
Vondelpark
Vondelpark
Vondelpark

Y el día terminó como el anterior, caminando por la ciudad y buscando donde cenar por cifras razonables.

Día 3 – Museos y Volendam

Nuestro último día completo en Amsterdam no podíamos dejarlo pasar sin recorrer alguno de sus increíbles museos. Como teníamos gustos distintos nos dirigimos a Museumplein y algunos fueron al Museo Van Gogh y yo al Rijksmuseum.
Hasta los 18 años inclusive al Rijksmuseum pueden entrar gratis, así que los más jóvenes del grupo pudieron visitar los dos sin poner un peso. En el Van Gogh los que ya cumplieron 18 pagan.
La verdad es que valen la pena los dos y si entra en su presupuesto y tienen tiempo, ni lo duden.

Museo Van Gogh

Por supuesto exhibe la obra del gran pintor holandés, pero de una manera en que se puede seguir una cronología para entender los distintos momentos emocionales a lo largo de su vida.
No se pueden sacar fotos y según su web solo se pueden comprar entradas online que actualmente cuestan €19. Como dije hasta 17 años entran gratis. También pueden elegir hacer una visita guiada.
Cuenten con dedicarle un mínimo de 2 hs.

Museo Van Gogh
Museo Van Gogh
Museo Van Gogh

Rijksmuseum o Museo Nacional de Amsterdam

Sin ser un conocedor ni mucho menos, me gusta más la pintura clásica que el impresionismo de Van Gogh. Por eso elegí este museo para mi visita y creo que no me equivoqué, realmente es impresionante.
Pasé más de tres horas recorriéndolo de abajo arriba y de arriba abajo, hay pinturas con un detalle increíble, luces, colores y expresiones que no entiendo como pueden reflejarlas en un lienzo.
Los pisos del museo abarcan la historia desde el 1600 hasta el siglo XX y como este 2019 se cumplen 350 años de la muerte de Rembrandt, hay varias muestras temporales con su obra.
La entrada cuesta €19 online o €20 en la boletería. Como dije, hasta los 18 años inclusive entran gratis.

Rijksmuseum
Rijksmuseum
Rijksmuseum
Rijksmuseum
Rijksmuseum
Rijksmuseum
Rijksmuseum

Ya a mediodía cuando dejamos los museos, fuimos a la Estación Central a tomar el Bus 316 para llegar a Volendam, un pueblito pesquero a unos 20 km de Amsterdam.

Para llegar a Volendam compramos un boleto Waterland Day Ticket, que cuesta €10 y se puede usar durante todo el día en los buses EBS, que van a Volendam, Marken y Edam. Se toma en el primer piso de la estación, tarda casi media hora y hay que bajarse en la parada Volendam Centrum. Desde ahí hay menos de cinco cuadras hasta la costa.

A nosotros no nos dio el tiempo, pero si tienen todo el día, pueden visitar también Edam y Marken, otros pueblos muy cercanos que quizás les guste conocer.

Volendam está ubicado junto al Lago Markermeer y van a poder ver las coloridas casas de madera y la marina, además en el camino van a conocer algo de la campiña holandesa. Vale la pena la visita.

Amsterdam
Volendam
Volendam
Volendam
Volendam
Volendam

Ya al atardecer volvimos a la ciudad y cuando llegamos a la Estación Central compramos un ticket GVB Day Ticket, que cuesta €7,50 y vale durante 24 hs para el transporte de Amsterdam. Este ticket nos serviría, además de para volver al hotel, para llegar al día siguiente a la Estación Sloterdijk, tranvía y metro mediante, para tomar nuestro cuarto y último Flixbus a Bruselas, casi el final de nuestro viaje.

Nos vemos en Bélgica!!!