Ya visité varias veces Bariloche, pero a pesar de eso sigo descubriendo cosas nuevas.

Siempre pienso en lo difícil que es conocer un lugar sin pasar mucho tiempo, ir en distintas épocas, hablar y consultar a los locales y atreverse a investigar cada rincón.
Esta vez pude descubrir varias cosas, quizás no parezcan importantes, pero demuestran mi teoría.

Una de mis descubrimientos, fue que es preferible evitar enero y la primera quincena de febrero para ir. Si le agrego que viajamos el 1º de febrero, coincidiendo con el recambio turístico, realmente no lo recomiendo.

Mirador al Llao Llao

Nunca viajé en esta época, generalmente vamos después de la tercera semana de febrero, y me sorprendió la cantidad de gente que había, incluso en el camino, generalmente más que tranquilo. Tener que pasar autos y camiones en el camino Conquista del desierto es inédito para mí, no encontrar alojamiento en Neuquén o Santa Rosa, también. Recorrer la sinuosa Av. Bustillo atrás de un camión o de un turista con demasiada curiosidad por la flora que rodea el camino, se puede tornar un poco pesado.
En resumen, si pueden vayan en otro momento, todo es más barato y se disfruta mucho más de la tranquilidad.

Bueno, pero también hay descubrimientos positivos.
Por ejemplo, el balneario del Río Ñirihuau, en Dina Huapi. Un lugar que se nota es habitual para los dinahuapenses, pero nada común para el turista.

 

Río Ñirihuau

El Río Ñirihuau es una corriente sinuosa y tranquila, que pasa por detrás de Dina Huapi, (en el extremo este del lago Nahuel Huapi), nace en la precordillera y desemboca en el lago.
Pasando por detrás del Cerro Leones, por ruta 23 a 1 km de la ruta 237 aproximadamente, hay un acceso que bordea el cerro y lleva al balneario Puente Negro. Cruzando el puente, se puede salir nuevamente a la ruta 237.
En realidad hay dos puentes, uno de madera para peatones y autos y el otro, más alto y de acero, por donde pasa el tren a vapor de la estepa.

Este balneario, además de ser un lugar atractivo, tiene sectores donde se forman piletones entre las piedras, donde el agua es bastante más cálida que en los lagos. Los fines de semana se llena de gente que va a pasar el día o a tomar mate alejado de los típicos lugares turísticos.
Balneario del Río Ñirihuau

La Fonda del Tío

También fue positivo ir a comer a La Fonda del Tío, en Mitre 1130, en Bariloche.
Este restaurante existe desde hace más de treinta años y lo descubrí en internet buscando lugares recomendados, una vergüenza.
La verdad, fue un buen hallazgo. Es un lugar sencillo, con comida buena, abundante y barata. No esperen platos exóticos ni velas, pero pueden disfrutar de la vista al lago y eso ya es un lujo.
Una recomendación, vayan temprano o con paciencia, porque se llena y se hacen colas de más de veinte personas. Igualmente el recambio es bastante rápido.

El lago Nahuel Huapi, una maravilla

Chocolatería Amancay

Tengo más. En Argentina, es común seguir los pasos de los camioneros. Por ejemplo, donde come un camionero es bueno y barato, donde para a dormir es seguro, etc. Bueno, descubrí un lugar donde los camioneros compran chocolate.

Como saben, si hay algo típico de Bariloche es el chocolate. Hay muchos y muy buenos, puedo recomendar Mamushka, Rapa Nui, y ahora un poco más atrás Abuela Goye.

El lugar que descubrí, no está en Bariloche, está en Dina Huapi, al borde de la ruta 237, camino al norte, calle por medio con el monumento al Modesta Victoria, (barco con el que se hizo la primera expedición náutica al Nahuel Huapi).
Se llama Amancay, como la hija de Olga, la dueña.
Esta señora, muy simpática y amable, vende unos chocolates que fabrica Amancay y no tienen nada que envidiarle a los nombrados más arriba, con una pequeña diferencia, gastarán un 20% menos.

Monumento al Modesta Victoria

Casa de té Paila Co

Otro de los placeres que hay que disfrutar en la zona de Bariloche, no es un descubrimiento, pero quizás está un poco escondido para el que visita la ciudad sin auto o poco tiempo y pueden no conocerlo.

Estoy hablando de una casa de té, otra de las vistas típicas del sur argentino, y se llama Paila-Co.
Paila-Co está en la Península de San Pedro, frente al Cerro Campanario. Es una casita de madera, sobre una barranca que da al lago, con un jardín increíble por la variedad y colores de las plantas y flores.
No solo es imperdible el lugar, sino que lo que pidan es excelente y a buen precio, además de la atención, que dan ganas de volver cada vez que se tiene la oportunidad.

En el medio del bosque se disfruta Paila-Co

Llegamos al final, por supuesto que Bariloche y su zona de influencia, tienen montones de atractivos que visitamos. Los cerros, los lagos, Villa la Angostura, El Bolsón, la confitería giratoria del Cerro Otto, aerosillas, teleféricos, las cabalgatas de Tom Wesley, etc.
Muchos ya los conté, otros están muy bien descritos en la web y algunos los contaré más adelante, porque en la Patagonia siempre se pasan buenos momentos dignos de comentar.

Una cabalgata con Tom Wesley por el Cerro Campanario
 
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