Como siempre digo, “organizar el viaje es parte del viaje“, y por supuesto, mi primera vez en Europa, necesitaba mucho, pero mucho trabajo de búsqueda y planificación, sobre todo cuando el tiempo y el vil dinero no sobran.

Antes que nada, les cuento algunas circunstancias del viaje que condicionaron algunas decisiones y que deben tener en cuenta para comparar con otras organizaciones, quizás más tranquilas, más baratas y visitando otros destinos.

La más importante e inamovible es que somos un matrimonio con dos chicos, un varón de 10 años y una chica de 17.
Podíamos destinar como máximo tres semanas para el viaje y los chicos deben perder lo menos posible del calendario escolar, (en Argentina, de marzo a diciembre, con un receso de dos semanas en julio).
Como tercer punto importante y distintivo, queremos conocer Galicia en España, donde nacieron los padres de mi mujer y Calabria, en Italia, donde nacieron mis abuelos, (como conté en “El Reino de las dos Sicilias“.
También debimos considerar que mi hija muere por conocer Londres y si vamos a Europa,¿cómo no ir a París?
Por suerte, al más chico solo le interesaba ir a Madrid a comprar juegos de PlayStation.

Ya que algunos de estos destinos no son tan turísticos para primerizos, sería muy raro que otro viajero reúna las mismas necesidades que nosotros, pero hay varios puntos generales que les pueden servir.

Ahora sí, el primer punto de la planificación, basado en lugares y tiempos no negociables, fue decidir el itinerario.

La idea general, era esta:

En Inglaterra solo Londres, tres o cuatro días.

En Francia, solo París, otros tres o cuatro días.

En Italia, Roma, Calabria, Florencia y Venecia, todo esto en una semana.

La última semana disponible, España, donde visitaríamos Barcelona, Galicia y Madrid.

Se darán cuenta que por la cantidad de lugares, el calendario estaba más que ajustado y tendríamos que andar bastante para ver las atracciones principales de cada lugar y nada más.

 

Bueno, decidido el itinerario, pasamos al segundo punto, las fechas.

No fue tan fácil elegir, pero en el balance creo que decidimos muy bien.

Lo normal en Argentina es salir en enero y febrero de vacaciones, pero escuchando consejos de gente que ya había ido, decidimos que el frío en el invierno europeo era una complicación importante. También nuestro invierno, (cuando los chicos tienen el receso escolar), nos ponía trabas porque allá es verano y los precios suben bastante.

Entonces quedaron como finalistas la primavera y el otoño, o sea temporada de clases, (no sé por qué, los chicos no lo veían como un problema).

En principio, habíamos pensado ir en octubre, o sea otoño en Europa, para tener más tiempo para organizar y quizás conseguir mejores precios por comprar con anticipación, pero como mis hijos tienen que faltar tres semanas al colegio,(previamente acordado con ambas escuelas), decidimos que abril era un buen momento, ya que si tenían algún inconveniente por faltar, podían recuperar lo perdido, cosa que en octubre es más complicado.

Comparando fechas de vuelos y hoteles, saliendo viernes o sábado y volviendo los mismos días. Probamos combinando todas las semanas de abril y algunas de mayo, siempre de a tres semanas.

Una buena fecha era desde el viernes 17 de abril al sábado 9 de mayo, eso nos daba 21 noches de paseo y los precios eran mejores que otras semanas, pero finalmente, como no había gran diferencia de precios y ganábamos un día, (que nos venía muy bien), salimos el miércoles 1ro. de abril y volvimos el sábado 25, aprovechando el feriado de Semana Santa.

Esto nos dejaba 22 noches para repartir entre todos los lugares que queríamos conocer.

El tercer punto fueron los vuelos principales, o sea desde y hacia Buenos Aires.

¿A dónde íbamos primero? ¿Cómo seguimos?

Al principio, antes de decidir las fechas, vi que era más económico ir a Roma y volver desde Madrid, que al revés, (por el tiempo disponible, estaba descartado llegar y volver desde la misma ciudad).

El problema fue que al cambiar las fechas y llegar en Semana Santa, Roma me pareció que iba a estar muy complicada con la cantidad de gente y con la disponibilidad de hoteles. Así que comparé ir primero a Madrid, a París y a Londres y aunque parezca raro, el viaje más barato empezaba por Londres, ciudad cara si las hay.

La vuelta quedó como estaba y volveríamos desde Madrid.

 

 

Donde comprar los pasajes, fue otro tema importante.

Como deben saber, hay muchos buscadores de vuelos, Expedia, Kayak, Skyscanner, Despegar, eDreams, Momondo, Liligo, Trabber, etc., pero no todos me sirvieron, algunos porque no tienen opción “multidestino”, otros como Despegar, ofrecen pagar en cuotas, pero tiene mucho recargo y pagando al contado no era tan barato. Kayak me ayudó bastante para comparar precios. Skyscanner no me gustó, porque al elegir un vuelo, confirma el precio con la aerolínea y siempre me aparecía un precio más caro que el ofrecido. Sobre eDreams, leí varias referencias que no eran muy buenas, de gente que había tenido problemas con la atención.

 

Bueno, después de dar varias vueltas y entrar varios días a todas las web para ver tendencias de suba o baja en los precios, terminé comprando en Expedia, que ya conozcía de mi viaje a EEUU y la verdad es que no tuve ningún problema y siempre encontré buen precio.

 

Después de esto, empecé a pensar en los vuelos internos, (de Europa), y probé varias posibilidades:

LondresParísRomaVeneciaBarcelonaVigoMadrid.

Como notarán, faltan ciudades, pero en principio había pensado alquilar un auto para ir a Calabria, volver a Florencia y seguir a Venecia y otro desde Galicia a Madrid.

Esta opción la descarté, porque el vuelo de Venecia a Barcelona, era bastante caro, comparado con otras opciones.

Para no hacerla tan larga, combiné estos lugares de varias maneras, sumando precios de una manera y de otra, (con la ayuda inestimable de Excel) y la mejor ecuación, deseo, precio y lógica, (no necesariamente en ese orden), me dio de esta manera:

LondresRomaVenecia – ParísBarcelonaVigo – Madrid

 

La idea de alquilar auto para ir a Calabria y luego a Florencia, me la disolvió un amigo, que me advirtió del tráfico, del precio de la nafta y los peajes, sin contar con las horas de manejo y el cansancio, y me sugirió acertadamente que considerara la posibilidad de usar el tren.

El tren en Italia, (pueden mirar en Trenitalia), por lo que sé es bastante eficiente y si se compran boletos con la suficiente anticipación, (nunca mayor a cuatro meses), se pueden conseguir precios muy convenientes.

Por ejemplo, de Roma a Calabria, pudimos viajar los cuatro por € 42 y dura unas 5 hs. Pensando que son cerca de 600 km de ida y que gastaría unos 50 litros de nafta a € 1.80 el litro, solo de combustible, sin contar peajes y alquiler, ya tengo € 90 como mínimo.

Otro tema de los alquileres de auto en Europa, que no me pasó en EEUU, es que si no se contrata el seguro contra todo riesgo, que cuesta unos € 30 por día, nos podemos meter en un problema más que grave, ya que el seguro obligatorio tiene una franquicia de cerca de € 2000, dependiendo del auto, por robo o daños, que como se imaginan, puede arruinar la planificación y el bolsillo más sólido.

Por si no queda claro, la franquicia es el máximo que debemos pagar por un incidente, o sea que si el gasto de reparación o reposición es mayor, pagaremos el valor de la franquicia y si es menor, lo pagaremos todo.

 

Los vuelos “internos”, los compré en Easyjet, una compañía aérea de bajo costo, donde a pesar de tener que pagar por el equipaje, se consiguen buenos precios.

La única excepción fue el vuelo de Barcelona a Vigo, que lo compré en Vueling, que tiene mejores precios para vuelos dentro de España.

 

Finalmente para terminar esta etapa, y a modo de resumen, el viaje quedó así:

De Buenos Aires, fuimos a Londres, estuvimos tres días, volamos a Roma, otros tres días, fuimos en tren a Calabria, (la estación es Lamezia Terme), alquilamos un auto por un día, recorrimos Tropea, Drapia y Caria, al otro día en tren a Florencia, estuvimos tres días, seguimos con el tren a Venecia, nos quedamos dos días y volamos a París, allí después de unos escasos tres días salimos para Barcelona, tras los ya típicos tres días, volamos a Galicia, (Vigo), alquilamos otro auto por tres días, recorrimos Pontevedra, Cambados, Illa de Arousa y salimos para Madrid, donde dejamos el auto y nos quedaron dos días para aprovechar, antes de la inevitable vuelta a casa.

Bueno terminé, aunque esto recién empezaba.

Para ver los hoteles, atracciones y experiencias del viaje, pueden leer “Tres semanas en Europa – 1ra. Parte – Tres días en Londres“, nuestro primer destino europeo.

Si llegaron hasta este punto, como premio les regalo mi Guía de viaje a Europa, que quizás les pueda servir de referencia en algún punto.

Londres, nuestro primer destino europeo
 
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