Bienvenidos a las Islas Griegas!!!
Esta es la primera entrada de una serie, donde les contaré nuestro viaje por algunas Islas Griegas, Sicilia, Nápoles y Roma, desde Buenos Aires en Argentina, en abril y mayo de 2025.
Para ponerlos en contexto, ya habíamos visitado la increíble Atenas en 2019 y planeado un viaje a las islas en 2020, pero tuvimos que suspenderlo por la pandemia de Covid.
Esta vez, pudimos darnos el gusto y conocer algunas de las tantas islas que tiene Grecia.
Más precisamente estuvimos en Chania en Creta, en Mykonos y Santorini. Estas dos últimas, sin duda, las más populares.
Comencemos!
Como llegar
Desde Buenos Aires viajamos a Roma en ITA Airways.
Fue nuestra mejor opción porque los compramos con millas de Aerolíneas Plus, aunque igualmente tuvo su costo.
Lo que cobran en ITA Airways por el equipaje facturado es demencial!!!
Por cada valija, nos cobraron € 170 en el viaje de ida y € 150 en el de vuelta. Una locura. Gastamos € 640 solo por dos valijas.
Como llegamos tarde y salíamos muy temprano, decidimos quedarnos a dormir en la Ciudad de Fiumicino, en lugar de hacer el viaje hasta Roma, que tarda una hora.
De esta manera, en solo 15 minutos estuvimos en nuestro alojamiento.
Desde Fiumicino, volamos por Aegean hasta Atenas y luego de una escala, seguimos hasta Chania, La Canea o Janiá, como ellos lo pronuncian, en la isla de Creta.
Desde Chania volamos a Mykonos, también con una escala en Atenas y desde ahí tomamos un ferry hasta Santorini.
Debo decir que los vuelos de Aegean fueron excelentes. Puntuales, cómodos y con muy buena atención.
Hay un punto para tener en cuenta si van fuera de la temporada alta, como fue nuestro caso que viajamos en primavera, y es que no hay tanta oferta de ferries.
Eso hace que no quede otra que volar, aunque son vuelos muy cortos, de menos de una hora.
Además desde Chania no había ferries hacia Mykonos. Para eso teníamos que viajar hasta Retino, una ciudad a 60 km al este de Chania, y donde el transporte público tarda casi una hora y media.
En este caso nos pareció más conveniente el avión, pero deberían considerar la posibilidad del ferry y calcular el tiempo que les llevaría viajar de cada manera y el costo.
Un problema que tuvimos con el ferry de Mykonos a Santorini, de la empresa Golden Star Ferries, reservado en el buscador Ferryhooper, fue que el día estaba ventoso y aprovecharon para cancelarlo.
Digo "aprovecharon", porque debíamos salir a las 9:40 y recién pudimos tomar un barco a las 13 hs y metieron a los pasajeros de todos los ferries cancelados en uno solo. No nos pareció casualidad.
Para colmo, cuando nos dijeron que teníamos que cambiar el boleto, no había más de clase turista y tuvimos que comprar de primera clase, al doble del precio.
Cuando volvimos a Buenos Aires hice el reclamo y nos reembolsaron el precio del pasaje original, pero igual lo pagamos muy caro.
Ténganlo en cuenta y si les sucede, hagan rápido el cambio de pasajes!
El viaje duró tres horas e hizo una parada en la Isla de Delos.
Veamos ahora los atractivos de cada lugar!
Fiumicino
La Ciudad de Fiumicino no es un lugar que el común de los turistas visite, pero realmente vale la pena.
No es que nosotros en unas horas la hayamos conocido toda, pero la costa del río es realmente muy bonita, llena de bares, restaurantes, tiendas, puentes, barcos y el Tíber, el río que atraviesa Roma y que aquí desemboca en el Mar Tirreno.
Todo muy iluminado y pintoresco.
Fue una excelente decisión quedarnos allí!
En Fiumicino nuestro alojamiento fue el Domus Valadier B&B, reservado en Booking.
Es como un hotel, pero no tenía atención las 24 hs.
La habitación tenía baño privado y vistas al río, que estaba a pocos metros.
La ubicación fue excelente.
Incluía desayuno, pero por la hora de partida no lo pudimos tomar.
Desde el aeropuerto tomamos un bus de Cotral, en dirección a Roma Cornelia, donde después de tres paradas llegamos a la parada Largo Delfini, a 200 m del alojamiento. El costo por pasaje fue de menos de € 2.
Para volver, como no teníamos claro el horario de los buses y debíamos salir temprano, en el alojamiento nos reservaron un shuttle, que nos cobró € 20 por dos personas.
Chania
Chania se encuentra al oeste de la isla de Creta, al sur de Grecia, y aunque no es su capital, que es Heraclión, tiene una larga historia.
En la antigüedad fue poblada por griegos, romanos, venecianos y otomanos, que dejaron sus huellas en la isla. Recién se unió a Grecia en 1913.
Lo más pintoresco es el Puerto Veneciano, una hermosa bahía, con la costa repleta de tiendas, bares y restaurantes.
Aquí también pueden ver el faro, la Mezquita de Hasan el Pequeño y el Fuerte Veneciano.
Además del puerto, es muy interesante recorrer sus calles laberínticas y también salir del centro histórico, donde pueden descubrir una ciudad muy normal, que podría encontrar en cualquier lugar del mundo.
Si van en temporada calurosa, pueden visitar varias playas que rodean la isla. Algunas muy cerca del centro y otras bastante alejadas.
Nosotros, por la época, visitamos una que está a pocos metros del centro histórico, la playa Nea Chora.
Antiguo Puerto Veneciano
El Faro
En Chania nos alojamos en el centro histórico, a metros de la costa y del Antiguo Puerto Veneciano.
Desde el aeropuerto tomamos un bus de K-TEL, que nos dejó en la terminal de Chania, a unos 500 m de nuestro alojamiento. El costo fue de € 2.
A la vuelta hicimos lo mismo.
Nos alojamos en Casa Dasyra, también reservado en Booking. Allí nos recibieron y después estuvimos solos en nuestra habitación en el primer piso, que tenía baño privado y una linda terraza desde donde se podía ver el mar.
Santa Iglesia Metropolitana de la Presentación de la Virgen María (Tres Mártires)
Mykonos
Mykonos es una de las islas más conocidas de Grecia y famosa por su actividad nocturna.
Está ubicada en el Mar Egeo, en el Archipiélago de las Cícladas.
Por la época, el clima no era tan propicio para visitar playas, así que solo visitamos Chora, la Ciudad de Mykonos, su capital, en las dos noches que estuvimos.
Así como en Chania, buena parte de sus atractivos están alrededor del puerto viejo, con sus tiendas, bares y restaurantes.
También es un placer perderse en el laberinto de sus calles, con sus casas blancas y detalles de colores.
Sobre la costa también pueden ver los famosos molinos de viento, que desde el siglo XVI se usaron para moler cereales y donde hoy, hasta pueden alojarse en ellos.
Al otro lado de la pequeña bahía, también se encuentra la Pequeña Venecia, con sus casas construidas al borde del mar.
Estas casas datan del siglo XVII y XVIII y pertenecían a ricos comerciantes de la época.
Si van en época veraniega, de junio a septiembre, también pueden disfrutar de innumerables playas.
Las más famosas, como Paradise, Super Paradise, Ornos y Platis Gialos, se encuentran al sur de la isla.
También pueden hacer una excursión muy popular a la Isla de Delos.
Pequeña Venecia
Molinos de Viento
En Mykonos, también nos alojamos muy cerca del centro histórico de Chora o Ciudad de Mykonos, a metros de la terminal de buses Fabrika, a la que llegamos con un bus desde el aeropuerto, también por € 2.
El hotel fue el Galation, frente a la terminal de buses.
Fue muy cómodo, con baño privado, con un balcón con vista al mar, también en el primer piso por escalera. Y también lo reservamos en Booking.
La atención fue muy buena y nos reservaron un shuttle para ir hasta el Puerto Nuevo a tomar el ferry por € 20.
Santorini
Santorini se encuentra en el Mar Egeo y también forma parte de las Islas Cícladas.
Fue un centro importante de la civilización minoica, anterior a la griega, hasta el 1600 AC, cuando una gran erupción destruyó gran parte de la isla, formando la geografía actual de lo que se llama la caldera.
La caldera, son los restos del volcán que se encontraba en el centro de la isla y que colapsó con la erupción.
La costa desde Fira, su capital, a Oia, al oeste de la isla, se eleva a unos 200 metros de altura sobre el nivel del mar, pudiendo disfrutar de increíbles vistas del mar en los atardeceres.
Oia o Ia, es muy famosa por sus casas blancas, las cúpulas azules de las iglesias y los atardeceres en el mar, que pudimos disfrutar bastante tranquilamente, porque era temporada baja y no había tanta gente.
Para llegar desde Fira, tomamos un bus K-TEL en la terminal y tardó unos 25 minutos en llegar, recorriendo la costa este de la isla. El costo fue de € 2.
Oia
En Santorini también teníamos reservada una excursión en barco.
La contratamos con la empresa Renieris, que nos pasó a buscar por el hotel y nos llevó a la Marina Vlijada, al sur de la isla, desde donde partiría nuestra embarcación.
En la navegación pasamos por la Playa Roja, la Playa Blanca e hicimos una parada final entre las islas Palia Kameni y Nea Kameni, en el centro de la caldera.
Durante la travesía hicimos dos paradas, donde podíamos nadar si queríamos. (No quisimos. El agua estaba muy fría. Solo un par de valientes se animaron)
Al volver, nos llevaron nuevamente hasta el hotel.
Durante el viaje nos sirvieron una comida, que incluía pescado, ensalada y otros platos típicos griegos y pudimos disfrutar libremente de las bebidas.
El costo total de la excursión fue de € 100 por persona y en total, incluyendo los traslados, duró unas 6 horas.
Pueden elegir entre hacer la excursión por la mañana o por la tarde para ver el atardecer. Nosotros elegimos esta última.
Navegación al atardecer con la empresa Renieris
En Santorini, también tomamos un bus de K-TEL desde el aeropuerto hasta la terminal en la ciudad de Fira. Y si, también pagamos € 2.
Aquí dudamos si alojarnos en Fira, la capital o en Oia, el lugar más popular.
Finalmente nos decidimos por Fira, por la cercanía con el aeropuerto y la comodidad para moverse.
Nuestro alojamiento fue el Asterolithos, a unos 400 m de la terminal, en pleno centro de la ciudad y ubicado en una calle muy pintoresca. Si, si, lo reservamos en Booking.
La habitación estuvo bien y también tenía baño privado. Estaba en planta baja y teníamos una pequeña galería fuera de nuestra habitación que daba a la calle.
El último día tomamos un bus hasta el aeropuerto que nos costó solo 5 euros y tardó unos 20 minutos.
Ahí tomamos un vuelo, con escala en Atenas, que nos llevaría a otra isla que ansiábamos conocer, pero de otro país, Italia.
Nos vemos en Sicilia!!!











