Si creen que Atenas es solo una ciudad con ruinas antiguas, les puedo asegurar que tiene mucho más que eso.
Por supuesto que se destacan la Acrópolis con el Partenón a la cabeza, el cambio de guardia del parlamento griego y el Museo de la Acrópolis, pero hay otros lugares que nos produjeron sensaciones inolvidables.


Las sensaciones que produce un lugar, dependen de tantas variables que es imposible que otro lo viva de igual manera.

Así que tomen con pinzas las recomendaciones de otros viajeros, inclusive las mías y disfruten su propia experiencia.


 

Atenas fue nuestra primera parada en el viaje donde conoceríamos Budapest, Viena, Munich con los castillos y pueblitos bávaros, Praga, Berlín, Amsterdam, Bruselas con las cercanas Brujas y Gante y un último día en Londres.

Pueden ver en Europa 2019- La planificación, el detalle de la organización con sus costos de transporte y alojamiento, y en Europa 2019 – Opiniones finales, el resumen del viaje con opiniones lo más objetivas posibles de líneas aéreas, trenes, buses, alojamientos, clima en el invierno europeo, alquiler de autos, etc.

También les dejo mi Guía Diaria de Atenas que quizás les sirva para organizar su propio viaje 🙂

Bueno, empecemos con la vieja capital griega, una ciudad que no me despertaba muchas expectativas y que imaginaba bastante caótica y no muy limpia. Sin embargo, Atenas me enseñó que no hay que ser prejuicioso y me mostró su mejor imagen.

Partenón

Llegando a Atenas

Desde Buenos Aires volamos el 7 de febrero a Londres por Norwegian y desde ahí a la capital griega por Aegean.

Para llegar a nuestro departamento, tomamos el Metro 3 desde el Aeropuerto Eleftherios Venizelos hasta Plaza Sintagma, el centro turístico de Atenas, y combinamos con el Metro 2 hasta Acropoli.
El boleto desde el aeropuerto al centro cuesta €10 los adultos, €5 los estudiantes y se pueden hacer transbordos durante 90 minutos. El viaje hasta Plaza Sintagma dura unos 40 minutos.

El boleto de metro simple cuesta €1,40, por 24 hs €4,50 y por 5 días €9, aunque les anticipo que solo usamos el traslado desde y hasta el aeropuerto, el resto lo hicimos caminando.


Importante!!! Tengan cuidado en el metro con los carteristas.


 

Nuestro alojamiento

Como viajamos cinco personas decidimos alquilar un departamento por Booking, se llama Alexander’s Penthouse y lo nombro especialmente porque fue el mejor del viaje.
La ubicación muy buena, a 10 cuadras de la Acrópolis, a otro tanto de Plaza Sintagma, a dos cuadras del Museo de la Acrópolis y frente al Templo de Zeus Olímpico. Además estaba en un sexto piso con balcón terraza y vista directa al Partenón.
Pagamos por tres noches €324, o sea menos de €22 por día por persona. Otro dato, la dueña habla español.

Acropolis
Acropolis

Día 1 – La Acrópolis y los barrios típicos

Como el día del viaje llegamos bastante tarde, recién arrancamos la recorrida al día siguiente empezando por la Acrópolis.

Para visitar la antigüedades griegas hay varias opciones de tickets, pueden comprar boletos individuales para cada lugar que quieran visitar o comprar el ticket combinado que incluye la Acrópolis, la Biblioteca de Adriano, el Agora Romana, el Agora Antigua, el Templo de Zeus Olímpico, la Escuela de Aristóteles y el Kerameikos.
El ticket combinado cuesta €30 y hay reducidos a mitad de precio para estudiantes, pero en la Acrópolis no aceptan la Tarjeta ISIC.
Si tienen dudas de qué entrada comprar, les cuento que por ejemplo la Acrópolis cuesta €20 y el Agora Antigua €8, o sea que por €2 pueden visitar varios lugares más.
Pueden ver los precios en este link.

La Acrópolis está dedicada a la diosa Atenea y por estar ubicada a más de 150 m de altura, en principio fue una fortaleza que con el tiempo se convirtió en el centro de la vida ateniense.
En la ladera sur del monte, se puede visitar el Teatro de Dionisio, que fue el más grande de Grecia y el Odeón de Herodes Atico, que se usaba para espectáculos musicales y fue construido en memoria de la esposa de Herodes Atico.

Una vez en la cumbre, se accede por los Propileos a la Acrópolis y se pueden ver el Templo de Atenea Niké, el Erecteion y por supuesto el emblemático Partenón.
Además de los monumentos, tuvimos una primera vista aérea de la enorme capital.

Odeón de Herodes Atico
Propileos
Partenón
Erecteion

Una vez visitada la Acrópolis, bajamos por la ladera norte hacia el Agora Romana, que Augusto construyó durante el dominio romano en el siglo I aC. Como todas las ágoras, se utilizaba como mercado y lugar de reuniones y discusiones.
Realmente no nos pareció demasiado interesante y si no compran el boleto combinado les diría que la pueden omitir.

Agora Romana
Agora Romana

Después de esta visita fuimos hacia la más atractiva Agora Antigua, que se construyó en el siglo VI aC. Ubicada en un terreno mucho más grande, tiene lugares muy interesantes como el Museo del Agora, el Templo de Hefesto y la Iglesia de los Santos Apóstoles. Esta si creo que vale la pena conocerla.

Finalmente fuimos hasta el Kerameikos, que antiguamente fue un cementerio y que se puede ver perfectamente desde afuera, así que si quieren ahorrarse la entrada pueden hacerlo.

Agora antigua
Agora antigua
Agora antigua
Agora antigua

Terminada la recorrida por las antiguas ruinas, caminamos hacia Monastiraki, uno de los barrios más famosos, y para mí caótico, de la ciudad.
Monastiraki está al norte de la Acrópolis y es el barrio de las tiendas y negocios callejeros como el Mercado de Pulgas, muy lleno de gente y la verdad no muy atractivo.
En el centro de Monastiraki está la plaza con la Iglesia de la Asunción de la Virgen de Monastiraki, una iglesia pequeña y donde no se puede sacar fotos. Lo bueno es que es gratis.
Con respecto a las iglesias pequeñas, van a encontrar montones por la ciudad y en los rincones más extraños.

Monastiraki
Monastiraki

Cuando pudimos escapar del gentío, llegamos al genial barrio de Anafiotika, en la esquina noreste de la Acrópolis.
Amé este lugar, con sus calles con escaleras, restaurantes y bares, muy colorido y con un ambiente muy especial. Muy bonito de día y de cuento a la noche. Para mí, imperdible.
Les recomiendo la calle Mnisikleous, desde Lisiou hasta la ladera de la Acrópolis. Justamente ahí almorzamos en la terraza de la Taberna Kritikou, bastante buena y con precio razonable.

Terminado el almuerzo, caminamos por el barrio de Plaka, quizás el más conocido de Atenas, al este de la Acrópolis. Se puede decir que no hay grandes atracciones, solo el perderse por las calles, pero vale la pena sin dudas.

Anafiotika
Anafiotika

Y recorriendo Plaka llegamos al Museo de la Acrópolis, un edificio muy moderno con mucho para ver y a un precio de €5. Si les interesa el tema no se lo pierdan.

Museo de la Acrópolis
Museo de la Acrópolis
Museo de la Acrópolis
Catedral de Atenas

En nuestra caminata también vimos la Catedral de la Anunciación de Santa María o Mitrópolis en la Plaza Mitropoleos. Consagrada en 1862, es muy sencilla por fuera y muy bonita por dentro. Abre de 7 a 19 hs y es gratis.

Así terminó la tarde y a la noche volvimos a Plaka buscando donde cenar. Hay que decir que lugares no faltan, la atención es muy amable en todos y la comida griega es muy buena.
Nosotros comimos en el restaurante ΕΣΤΙΑ, en la esquina de Farmaki y Kidathineon.

El ambiente nocturno de Atenas, al menos en Plaka y Anafiotika es muy tranquilo y nunca tuvimos sensación de inseguridad.

Día 2 – Cambio de Guardia y Monte Licabeto

El segundo día no comenzó muy lejos de nuestro departamento, sino justamente enfrente, en el Templo de Zeus Olímpico.
Este templo tardó varios siglos en construirse y aparentemente fue destruido por un terremoto en la edad media.
En un principio tenía 104 columnas de 17 m de altura, de las que quedan 16, aunque no todas de pie.

Templo de Zeus Olímpico
Panatenaico

Después del templo nos fuimos a conocer el Estadio Panatenaico, escenario de las primeras olimpiadas modernas y totalmente construido con mármol.
Fue construido en el siglo IV aC y su última remodelación fue en el siglo XIX. Lo pueden ver desde la calle o si les interesa una visita más profunda pagar los €5 que cuesta la entrada.

Terminada la visita, cruzamos el Jardín Nacional de Atenas y llegamos a Plaza Sintagma para ver el Cambio de Guardia en el parlamento, frente a la Tumba del Soldado Desconocido.
Con sus trajes típicos y sus zapatos de 3 kg, los Evzones, (la guardia presidencial), dan un espectáculo imperdible para quien visita la ciudad. Como era domingo, la ceremonia es más larga, comienza a las 11 hs y dura unos 45 minutos.
Durante los demás días, hacen el cambio a cada hora en una versión más resumida.

Cambio de guardia atenas
Cambio de guardia atenas

Como se hizo casi la hora del almuerzo, decidimos ir al restaurante , que recomienda especialmente en su video de Youtube «Viajando con Mirko«.
No tuvimos suerte porque los domingos increíblemente está cerrado (???), pero nos sirvió para conocer nuevas zonas de Atenas muy bonitas, podría decir que parecidas a Palermo en Buenos Aires.
En el camino también pasamos por el Museo de la Guerra, que aunque no entramos, tiene una exposición de aviones en la entrada que se puede visitar gratis.

Museo de guerra Atenas
Museo de guerra Atenas

Tras nuestro frustrado almuerzo, dirigimos nuestros cansados y hambrientos pasos hacia el Monte Licabeto, muy recomendado también por sus «excelentes vistas», suponiendo que encontraríamos donde comer en el camino.
De hecho no fue así y tuvimos que emprender la subida con poco peso en el estómago. Llegar a la cima del monte a casi 280 m es bastante pesado, aunque hay un funicular que cobra €7 la subida y €5 la bajada.
También se puede llegar en auto, según nos dimos cuenta porque llegaba gente muy descansada y no entendíamos como habían hecho.
En la cumbre hay un restaurante donde finalmente pudimos comer y la verdad es que no fue caro y la comida era bastante buena.
Las vistas se puede decir que son buenas, pero todo parece lejos. En resumen, si tienen muchas ganas suban, sino vayan al que fuimos nosotros en el tercer día y van a tener las mejores vistas.

Monte Licabeto
Monte Licabeto

Para terminar la jornada, después de descansar un rato y cenar en el departamento salimos a caminar y terminamos en Anafiotika de nuevo, tomando café y comiendo un wafle inolvidable. Inolvidable no tanto por el wafle en sí, sino por el ambiente del lugar.
Ya lo dije muchas veces, me encantó!

Anafiotika

Día 3 – Monte Filopapo y viaje a Budapest

Nuestro tercer día tenía como objetivo principal el viaje a Budapest, nuestro siguiente destino. El vuelo era a la tarde y por suerte pudimos dejar las valijas en el departamento mientras nos fuimos hasta el Monte Filopapo.

La subida es mucho más liviana que la del Licabeto y se llega muy fácil a los casi 150 m de altura. En la cima está el monumento en honor de Julio Antíoco Filopapo y se disfrutan excelentes vistas de la Acrópolis al este y del Puerto del Pireo al oeste. No se lo pierdan.

Monte Filopapo
Monte Filopapo

Cuando bajamos del monte fuimos a almorzar a un lugar que nos habían recomendado y que cumplió las expectativas, Quick Pitta. Muy buena comida, muy abundante y a buen precio.

Bueno, llegó la hora de nuestro viaje, retiramos las valijas del departamento y partimos con rumbo al aeropuerto, nuevamente viajando en el metro para tomar nuestro vuelo de Wizz Air a la capital húngara.

Como fue el vuelo y demás detalles del viaje lo pueden leer en la próxima entrada, Budapest – Europa en Invierno 2019.
Los espero 🙂