Tras veinticinco días llegamos a la última parada de nuestro viaje a Europa en invierno de 2019. Después de visitar Atenas, Budapest, Viena, Munich y los pueblitos de Baviera, Praga, Berlín, Amsterdam, Bruselas y las cercanas Brujas y Gante, estamos en Londres para aprovechar nuestras últimas horas en el viejo continente.

Esta no es una típica entrada donde les contaría que hacer en Londres, para eso pueden ver Tres días en Londres – Tres semanas en Europa 1ra. Parte, donde cuento nuestra primera visita durante la primavera de 2015.
A pesar de eso les voy a dejar algunos datos interesantes, cosas que no habíamos hecho en nuestro primer viaje, donde dejar el equipaje si están de paso por la ciudad y una emocionante visita a la casa de Freddie Mercury.

Estas ocho horas en Londres nos quedaron porque compramos nuestros pasajes en Norwegian, ida y vuelta directo a Londres, que nos resultó más económico que otras opciones para llegar a Atenas al comienzo y volver al final desde Bruselas.
En el viaje de ida también tuvimos ocho horas, pero llegamos a la 3:30 de la mañana y no las pudimos aprovechar. Así que estas las dejamos para estar en Londres hasta que partiera nuestro vuelo a las 21:30 hs, que nos pareció mejor que quedarnos más tiempo en Bruselas.

A pesar del poco tiempo tuvimos que planificar varias cosas, como por ejemplo que tarjeta de transporte nos convenía, donde dejábamos las valijas, como llegábamos desde el centro al aeropuerto, que podíamos hacer en pocas horas, etc.
La verdad, pudimos resolver todo y lo pasamos muy bien. Realmente me encanta Londres!!!

Como siempre pueden ver en Europa 2019- La planificación, el detalle de la organización con sus costos de transporte y alojamiento, y en Europa 2019 – Opiniones finales, el resumen del viaje con opiniones lo más objetivas posibles de líneas aéreas, trenes, buses, alojamientos, clima en el invierno europeo, alquiler de autos, etc.

También les dejo mi Guía Diaria de Londres que quizás les sirva para organizar su propio viaje!!!

Londres

Llegando a Londres

Para llegar de Bruselas a Londres viajamos en el tren Eurostar, una linda experiencia pasando por Lille y cruzando el túnel del Canal de la Mancha.
El viaje dura apenas dos horas y como había una hora de diferencia, salimos a las 8 de la mañana de Bruselas y llegamos a las 9 a Londres. Perfecto 🙂

El viaje en Eurostar es excelente, cómodo y puntual y aunque no es barato y pagamos €56 cada uno, es más conveniente que un vuelo Low Cost si contamos la facturación del equipaje, el traslado en los aeropuertos y además el tiempo que se pierde con el embarque.

En Bruselas lo tomamos en la Estación Brussels-Midi y hay que estar unos 45 min antes de embarcar, se pasa migraciones y por el escáner y por supuesto piden todos los pasaportes. Tal cual como en un aeropuerto.

El punto de llegada fue la Estación St. Pancras International al norte del Támesis, al lado de la famosa King’s Cross de Harry Potter, cerca del Regent’s Park y del Museo Británico. En resumen muy cerca del centro de la ciudad.

Como moverse

Uno de los puntos que nos costó decidir fue que tarjeta de transporte nos convenía.

En el viaje anterior habíamos comprado la Oyster, que sin dudas es conveniente, pero que en este caso no nos servía porque no la podíamos devolver.
Lo explico, la Oyster Pay as You Go es una tarjeta que se compra por £ 5, se le carga saldo y se puede viajar ilimitadamente en metro y buses, porque tiene un tope de unas 7 u 8 £ que es lo máximo que pueden cobrar. Eso si, hay que comprar una por persona, pero se puede devolver cuando dejan la ciudad y les devuelven las £ 5 y el saldo que les quede en la tarjeta.
Si contamos que un viaje en metro cuesta casi £ 5, no hace falta ser economista para darse cuenta que es conveniente.

El problema es que tiene una restricción, no se puede devolver antes de dos días, o sea que perderíamos £ 20, excepto que volvamos a Londres antes de cinco años, que es la validez de la tarjeta. Otra deficiencia que tiene es que en Aeropuerto de Gatwick no se puede devolver. Ridículo.

En definitiva lo que hicimos fue comprar una Travelcard de un día para zonas 1 y 2, que cuestan £ 12,70. Con esta tarjeta se puede viajar todo el día, igual que con la Oyster, pero no hay que comprar la tarjeta ni se puede recargar.

Londres

Donde dejar el equipaje

Otro punto importante era donde dejar el equipaje, ya que las opciones más simples eran las más caras y por supuesto no podíamos andar todo el día con las valijas a cuestas.
Hay varios puntos donde se pueden dejar, entre ellos las consignas en las estaciones de trenes y aeropuertos, a un costo de unas £ 7 por valija y teníamos cinco. Muy caro.

Hay una alternativa es una web que se llama Bagbnb, que cuesta £ 5 por valija. Esta web, una vez que se reserva y se paga, les indica un lugar donde llevar el equipaje. Puede ser un bar, un hotel o cualquier tipo de negocio cercano a donde estén. Lo único malo de esto es que no hay casi ninguna referencia en internet y no me dio mucha confianza. Existe en todas las ciudades importantes, así que si quieren pueden probar el servicio.

En definitiva, encontré un lugar a dos cuadras de St. Pancras que cobraba £ 4 por valija, se llama Kings Cross Left Luggage y es simplemente un kiosko con un depósito al fondo. Antes de entregar las valijas nos hicieron tomar una foto para poder identificarlo cuando lo retiráramos. Así que ahí dejamos todo, rogando encontrarlo cuando volviéramos.

Londres

La casa de Freddie Mercury

Después de haber visto Bohemian Rapsody tres veces en el cine, algo inédito en mi. Después de haber escuchado a Queen durante casi 40 años y haberme colado en la cancha de Vélez para verlos cuando estuvieron el 1981 en Buenos Aires, lo menos que podía hacer era conocer la casa, aunque sea desde afuera, donde vivió el gran Freddie, donde vive Mary Austin y donde está el piano con que compuso Rapsodia Bohemia. Cosas del fanatismo, vió? 🙂

La casa queda en un barrio muy residencial y muy bonito, Earl’s Court.
Como en el Street View de Google no se puede ver, les dejo el mapa, unas imágenes de la casa y de un cartelito que le dejamos y que seguramente ya no estará en su lugar.
Lo que se puede ver es un paredón que encierra un jardín y donde hay una pequeña puerta, que ahora tiene un vidrio que la cubre y que dice Garden Lodge. Ya no hay rastros de ningún cartel de los fans, excepto uno que habían colocado detrás del vidrio ese mismo día y que decía «Spread your wings» y por supuesto el nuestro que había impreso, plastificado y pegado con cinta doble faz para que resistiera a la intemperie. Más cosas del fanatismo.

Casa de Freddie Mercury
Casa de Freddie Mercury

Después de conseguir que un transeúnte nos sacara una foto, dejamos la casa y el barrio para ir hacia Westminster.

Casa de Freddie Mercury

Westminster

Es el lugar obligatorio que tienen que visitar si van a Londres. Ahí van a ver el famoso Big Ben, el Puente de Westminster, la Abadia de Westminster, el Parlamento y otro de los íconos de la ciudad, el London Eye.

Westminster

Todo esto lo habíamos visto en nuestra visita anterior, pero les cuento un poco de cada uno.

Big Ben es el nombre de la campana que se encuentra en la torre del reloj en el parlamento. Este reloj es lo único que van a ver porque están restaurando la torre y está cubierta de andamios.

Westminster

La Abadía de Westminster es una iglesia gótica donde se casan y entierran a los reyes y reinas británicos.
Según una historia incomprobada, en el siglo VII ya había un santuario, aunque la abadía se construyó en el sigloXI en estilo románico y reformada al gótico entre los siglos XIII y XVI. Las torres son del siglo XVIII.

No es fácil entrar porque hay mucha cola, de hecho nunca lo hicimos porque en la primera visita era viernes santo y estaba cerrada, (solo los ingleses pueden hacer esto), y en esta no teníamos tiempo.
Les recomiendo comprar los tickets en la web, que cuestan £ 21 los adultos, £ 18 los estudiantes y de 6 a 16 años pagan £ 9.

Abadía de Westminster

El edificio del Parlamento o Palacio de Westmister, fue en la antigüedad la residencia real, aunque desde el siglo XVI dejaron de habitarla. Actualmente tiene las dos cámaras del parlamento británico, la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes.
Se pueden hacer visitas guiadas en español que cuestan unas £ 26.

Westminster

Para terminar con esta zona, el Coca Cola London Eye es la famosa rueda que comenzó a funcionar en el año 2000 y que tarda una media hora en completar una vuelta, pudiendo disfrutar de una buenas vistas de Londres.
Como todo en Londres, no es barato y cuesta £ 30 la vuelta. Hay también entradas combinadas con otras atracciones como Madame Tussauds, el bus turístico, paseos por el río, etc. Estas entradas cuestan más de £ 40.

Westminster

Por supuesto hay mucho más en la zona, el acuario Sea Life, la Plaza del Parlamento con sus esculturas de personajes famosos, el cercano St. James’s Park y muchos lugares más.

Westminster

Paseo por la costa del Támesis

Después de visitar Westminster, recorrimos la costa del Támesis del lado del London Eye hasta el Puente de Londres. Es una experiencia genial. En nuestra visita anterior lo habíamos hecho en barco hasta la Torre de Londres, pero caminar por estos lugares nos encantó.

Pasamos por el Teatro The Globe de Shakespeare, el museo Tate Modern, el Puente del Milenio y el omnipresente Shard, la enorme torre en forma de pirámide.
Al otro lado del río se destacan la Catedral de St. Paul y los edificios de la city de Londres, el Axe y el edificio Walkie Talkie, donde se puede subir gratuitamente al Sky Garden. Cosa que no pudimos hacer porque hay que reservar la visita y el día que estuvimos nosotros no estaba habilitada la reserva.

Londres
Londres
Londres
Londres
Shard

Al llegar al Puente de Londres, dimos una vuelta por el Borough Market, un mercado callejero muy concurrido y bastante interesante si piensan quedarse varios días en un departamento.

Shard

Lo mejor que tiene el Puente de Londres son las vistas del Tower Bridge y del barco de guerra HMS Belfast.

Shard

Catedral de St. Paul

Cruzando el puente de Londres, comenzamos a volver hacia el Puente del Milenio, que fue inaugurado en el año 2000 y que fue destruido en muchas películas, como por ejemplo Londres Bajo Fuego.
A la altura de este puente, unas cuadras «tierra adentro» está la Catedral de St. Paul, que solo habíamos visto de noche. Es un edificio que me gusta mucho y que adentro no tiene figuras de santos sino de próceres.
En el lugar donde se encuentra la catedral ya había una iglesia en el siglo VII, pero la actual la comenzó a construir Sir Christopher Wren en el siglo XVI, se terminó a principios del XVII y fue parte de la reconstrucción de la ciudad después del terrible incendio de Londres en 1666.
La entrada cuesta £ 17.

Wren tuvo muchas dificultades para construir la catedral, desde discusiones sobre el proyecto, pasando por problemas con el presupuesto y con el terreno, que era muy blando y amenazaba con hundirse con el peso del edificio.
Si les interesa, pueden ver el video de National Geographic que cuenta toda la historia.

Catedral de Saint Paul
Catedral de Saint Paul

Covent Garden

Cuando dejamos la catedral, subimos a un bus que nos dejó en Covent Garden, un barrio bastante pintoresco donde había un mercado callejero y ahora hay un centro comercial que le quitó un poco de encanto.
Caminamos bastante poco porque empezó a llover. Así es el clima de Londres, llegamos con sol, al mediodía sopló un viento bastante fuerte, al rato se nubló, llovió un rato y después volvió a salir el sol. De locos 🙂

Covent Garden
Covent Garden

Trafalgar Square

Seguimos caminando y llegamos a Trafalgar Square. La plaza hecha en memoria de la Batalla de Trafalgar, donde la armada británica derrotó a la francesa y a la española en 1805, y que le costó la vida a su comandante, el Almirante Nelson.
Justamente la Columna de Nelson está en el centro de la plaza, rodeada por fuentes, enormes leones, la Galería Nacional y la Iglesia de St Martin in the Fields.

Trafalgar Square

Picadilly Circus

Nuestra última visita en grupo fue a Picadilly Circus, que es simplemente una intersección de calles que se destaca por las pantallas gigantes y por la cantidad de gente que ahí se reune.
También es el comienzo de Regent Street, la calle de las tiendas caras, pero muy bonita para caminar.

Picadilly Circus
Regents Street

El Soho

Ahí nuestro grupo se separó y mientras algunas iban de compras, otros nos fuimos a caminar por el Soho, uno de los barrios más pintorescos de Londres.
El Soho me encanta, está lleno de bares y tiendas, con actividad extra durante las «happy hours» en los pubs y con una calle genial, Carnaby Street.

Soho
Soho

También estuvimos en una gigantesca juguetería de cinco pisos que se llama Hamleys, que vale la pena conocer porque tiene de todo y todo caro. Para ejemplo basta un peluche de Winnie the Pooh en oferta a solo £ 990.

Hamleys
Hamleys

Ya cerca de las cinco de la tarde nos volvimos a reunir para volver a St. Pancras y retirar nuestro equipaje, que por suerte seguía ahí donde lo dejamos.
En St, Pancras tomamos un tren de Thameslink que nos dejó en el Aeropuerto de Gatwick, después de un viaje de cerca de una hora.

Londres

Y así terminó nuestro largo viaje por Europa en el invierno de 2019, cansados, con mucho menos dinero y muchas más experiencias. Habiendo visitado ciudades increíbles y pueblitos de cuento. Caminando una tremenda cantidad de kilómetros, pero con el objetivo cumplido, llenar el alma de lindos recuerdos.

A los que leyeron todo el recorrido, simplemente gracias por acompañarme. Nos vemos en el próximo viaje!!!