Bienvenidos a Nápoles!
Esta es la segunda parte de nuestra visita a Nápoles.
Como contamos en el relato anterior, en nuestro segundo día en la ciudad nos fuimos a visitar la histórica ciudad de Pompeya.
A la vuelta conocimos lugares impresionantes de la ciudad, con vistas increíbles, palacios, plazas y calles lujosas, que nos mostraron una cara diferente de Nápoles.
Empecemos!
Día 2 en Nápoles
Viaje a Pompeya
Para llegar desde Nápoles, tomamos un tren, que tardó aproximadamente una hora en llegar a la estación Pompei Scavi Villa dei Misteri, a pocos metros de la Porta Marina.
Nosotros compramos el boleto en Napoli Centrale, pero tuvimos que ir por debajo hasta Napoli Porta Nolana para tomar el Tren Circumvesubiano.
Pompeya
En el año 79 del siglo I, una de las catástrofes naturales más terribles de la historia sacudió el Imperio Romano, sepultando ciudades y cambiando el curso de la historia para siempre.
Esta es la historia de la erupción del Monte Vesubio y la trágica destrucción de Pompeya.
El cartel dice:
"En los años 1594-1600, el arquitecto Doménico Fontana excavó este canal, para llevar las aguas del río Sarno a las fábricas de armas de Torre Annunziata.
Durante la construcción aparecieron, por primera vez, las ruinas de Pompeya"
Pompeya, una próspera ciudad romana situada cerca de la bahía de Nápoles, era un centro de comercio, cultura y vida cotidiana. Sus calles estaban llenas de tiendas, casas, templos y foros donde los ciudadanos vivían sus vidas en relativa paz y prosperidad.
Sin embargo, bajo la superficie, el Monte Vesubio, un volcán aparentemente inactivo, albergaba una amenaza latente.
El 24 de agosto del año 79, el Vesubio despertó con una explosión catastrófica.
Una columna de ceniza, piedra pómez y gases tóxicos se elevó a más de 30 km en el cielo, oscureciendo el sol y creando una nube de oscuridad sobre la región.
Durante dos días, la erupción expulsó una lluvia letal de material volcánico que sepultó Pompeya y la cercana ciudad de Herculano.
Los residentes de Pompeya fueron sorprendidos y atrapados por la furia de la naturaleza. Muchos intentaron huir, pero pocos lograron escapar.
Las cenizas volcánicas cubrieron rápidamente las calles, enterrando edificios y personas por igual.
Los cuerpos de los habitantes quedaron preservados en el lugar exacto en el que cayeron, creando moldes de sus últimas posiciones y expresiones.
Una trágica instantánea de sus últimos momentos.
La erupción del Vesubio no solo destruyó Pompeya, sino que también dejó una capa de ceniza que, con el tiempo, preservó la ciudad en un estado casi intacto.
La visita duró unas 4 hs, ya que no teníamos tiempo para más, pero les digo que no alcanza para recorrer toda esta enorme ciudad y que, para entender mejor lo que ven, tengan en cuenta hacer una visita guiada.
Otro punto a tener en cuenta es que vayan temprano. A media mañana llegan los tours y se llena de gente.
Por último, el clima. Nosotros fuimos los primeros días de mayo y hacía bastante calor. No recomiendo hacer esta excursión en el verano y si la hacen, tomen precauciones. Mucha agua, protector solar, etc.
Si les interesa el tema, pueden visitar también la ciudad de Herculano. Por lo que sabemos, es más pequeña y está mejor conservada.
De vuelta en Nápoles
Después de la visita a Pompeya, volvimos a Nápoles de la misma manera, en tren.
Una vez en la estación Napoli Centrale, tomamos la Línea 6 del metro hasta la Estación Mergellina, caminamos unos 600 m para tomar el funicular en la Estación Mergellina, hasta la Estación Manzoni y desde ahí caminamos unos metros para tener increíbles vistas de la bahía de Nápoles y del Vesubio.
Para que quede claro, la Estación Mergellina del metro y la del funicular están separadas por varias cuadras.
En el mapa están marcados los puntos desde donde hay buenas vistas y la ubicación de las estaciones.
También pueden bajar del funicular o subir caminando hasta la Estación San Antonio y desde ahí llegar hasta el Panorama Sant'Antonio a Posillipo, donde hay un mirador, aunque un poco más bajo que en Manzoni.
Bahía de Nápoles desde Vía Stazio cerca de la Estación Manzoni del funicular
Cuando bajamos, recorrimos una zona muy bonita, con el Puerto de Sannazaro, palacios, plazas y la peatonal Vía Chaia, hasta la Plaza del Plebiscito.
Puerto de Sannazaro
Este barrio de Chaia es todo lo contrario a lo que se imagina de Nápoles.
Una zona muy elegante con palacios, edificios impresionantes y peatonales con tiendas de las marcas más reconocidas. Realmente imperdible!
Barrio de Chaia
Y así llegamos a la Plaza del Plebiscito, la más famosa de Nápoles, une el Palacio Real con la Basílica de San Francisco de Paula.
Creada en el siglo XIX y símbolo de la unificación italiana, hoy es escenario de conciertos, celebraciones y el gran punto de encuentro de la ciudad.
Basílica de San Francisco de Paula
La Basílica de San Francisco de Paula, es un imponente templo neoclásico, inspirado en el Panteón de Roma.
Fue construida en el siglo XIX por el rey Fernando I de Borbón, como agradecimiento a San Francisco de Paula por recuperar su trono tras la ocupación napoleónica.
Plaza del Plebiscito y Palacio Real
Cuando dejamos la plaza llegamos al Castel Nuovo.
El Castel Nuovo, fue construido en el siglo XIII como residencia real y fortaleza defensiva.
Sus torres medievales lo convierten en uno de los grandes símbolos del puerto de Nápoles.
Hoy alberga el Museo Cívico y muy cerca pueden tener buenas vistas del mar y del Vesubio.
Castel Nuovo
Desde el castillo y por la Vía San Carlo, llegamos a otro imperdible. La Galería Umberto I.
La galería fue inaugurada en 1890 y es un elegante pasaje de hierro y vidrio con cúpula central y tiendas de lujo en el corazón de Nápoles.
Galería Umberto I
Nuestro día terminó muy cerca de la galería, en la Plaza del Municipio, que fue creada en el siglo XVII y donde se destaca la Fuente del Neptuno.
Fuente del Neptuno en la Plaza del Municipio
Día 3 en Nápoles
En nuestra última mañana en la ciudad, ya que a la tarde nos íbamos a nuestro siguiente destino, salimos a caminar desde la Plaza Garibaldi hacia el norte por la Vía Alessandro Poerio.
A pocos metros, nos encontramos con el Castillo Capuano, que fue construido en el siglo XII, como residencia real y fortaleza medieval.
Hoy conserva su imponente estructura y alberga oficinas judiciales.
Frente al castillo se encuentra la Puerta Capuana, que desde el siglo XV, es la histórica entrada norte de Nápoles, con relieves renacentistas que marcan su importancia como símbolo de la ciudad.
Castillo Capuano y Puerta Capuana
Nuestro paseo terminó en la Vía Toledo, una de las más importantes calles comerciales de la ciudad y donde se encuentra la Estación Toledo del metro, que es considerada una de las más bonitas del mundo, con su decoración de luces y mosaicos que semejan un paisaje submarino.
Vía Toledo
Estación Toledo
Como habrán visto, Nápoles es una ciudad de contrastes, donde el caos y el descuido, se mezcla con el lujo y la historia.
Iglesias impresionantes, barrios típicos, palacios y castillos, el mar, el Vesubio y la omnipresente imagen del Diego.
Es una ciudad increíble donde nos hubiéramos quedado un par de días más, para conocer Capri, Ischia, o las dos y vivirla más en profundidad.
Estación Napoli Centrale
Ahora nos vamos a nuestro último destino de este viaje. Una vieja conocida.
Nos vemos en Roma!





























Gracias por tu comentario. Si querés ver Nápoles clásico lo podés hacer en varios lugares de la ciudad. La idea fue justamente mostrar que es una ciudad que tiene de todo, desde el caos o lo pintoresco a lugares muy elegantes.
De cualquier manera, esa fue mi experiencia y cada uno vive la suya. Saludos. En el próximo hablaré de Roma.