En 1873, las ciudades de Buda al oeste del Río Danubio y Pest al este, se unieron para formar Budapest, la bella capital de Hungría.
Una ciudad como muchas de Europa, con una larga historia de invasiones, de genocidio, de comunismo y de liberación, hoy convertida en una de las más lindas del viejo continente.
Una ciudad en la que estuvimos poco más de dos días, pero que alcanzó para que sea una de nuestras preferidas en el viaje.

Esta es la segunda escala en nuestro viaje de poco más de tres semanas a Europa, donde visitamos Atenas, Budapest, Viena, Munich con los castillos y pueblitos bávaros, Praga, Berlín, Amsterdam, Bruselas con las cercanas Brujas y Gante y un último día en Londres.

Pueden ver en Europa 2019- La planificación, el detalle de la organización con sus costos de transporte y alojamiento, y en Europa 2019 – Opiniones finales, el resumen del viaje con opiniones lo más objetivas posibles de líneas aéreas, trenes, buses, alojamientos, clima en el invierno europeo, alquiler de autos, etc.

También les dejo mi Guía Diaria de Budapest que quizás les sirva para organizar su propio viaje 🙂

Al final pueden encontrar el mapa de Google con lo que planeamos ver cada día y algunos lugares útiles para comer o cambiar dinero.

Hablando del clima, puedo decir que fue la ciudad más fría que visitamos, rondando los 0º y quizás algún bajo 0. Es más, dos días seguidos nevó al mediodía unos 15 minutos, para aparecer el sol al poco rato.

 

Budapest

Llegada a Budapest

Como vengo contando en relatos anteriores, volamos desde Atenas en Wizz Air, una compañía húngara de bajo costo. El vuelo tardó solo 2:10 hs y lo agradezco porque fue el más incómodo de mi vida. Poco lugar, demasiado poco.
A su favor puedo decir que como nos pasó con todos los vuelos, salió un poco más tarde pero llegó a horario. Para viajes cortos sirve y en vuelos más largos van a ahorrar pero lo van a sufrir.

Una vez llegados al aeropuerto hay varias opciones para llegar al centro. Por suerte nuestro departamento estaba ubicado a una cuadra de Deak Ferenc, una parada estratégica que es terminal de buses y combinación de líneas de metro.
O sea que estábamos en un lugar muy bien comunicado y cerca de todo.

La opción que elegimos fue tomar el Bus 100E en el aeropuerto, que después de tres paradas y unos 40 minutos nos dejó en Deak Ferenc. Los boletos se compran en la parada que está apenas saliendo del edificio principal y cuestan HUF 900, (unos €2,75), cada uno y se puede pagar con tarjeta de crédito.

Otra alternativa muy usada es tomar el Bus 200E hasta la estación de metro Kobánya-Kispest, son 11 paradas y tarda 20 min. No se pueden perder porque el bus empieza en el aeropuerto y termina donde tienen que bajar.
Ahí hay que combinar con el Metro 3 hasta la estación Deak Ferenc. Son 10 estaciones y tarda 17 min. El costo es un poco menor, pero hay que comprar un ticket para el bus y otro para el metro con un total de HUF 700, (unos €2,15).

Hay más alternativas, como tomar el Shuttle de Wizz, que se llama P-Airbus y cuesta €5 o tomar un taxi.

Wizz Air

Nuestro alojamiento

Como en la mayoría de lugares, teníamos reservado un departamento a través de Booking, se llamaba Asbóth Taylor Apartment y nos costó por tres noches para cinco personas unos €277, o sea menos de €18,50 por día y por persona.
El departamento, además de estar muy bien ubicado, cerca del Danubio, de la Gran Sinagoga y de montones de lugares para comer; tenía dos dormitorios y fue el único que tenía dos baños. Fue muy fácil comunicarse a través de Whatsapp con la persona que nos recibió, a pesar de que llegamos cerca de las 20 Hs.
Lo único que puedo criticar es que, a pesar de decir en Booking que aceptaba tarjeta de crédito, nos cobró en efectivo con la excusa de que sino nos tenía que cobrar un recargo. (???).

Cambiando Euros por Forintos

Uno de los temas que nos preocupaba en el viaje era el cambio de moneda en Budapest y en Praga, donde usan Forintos y Coronas respectivamente.
Como en todos lados, no es conveniente cambiar en los aeropuertos porque les van a dar el peor cambio, así que consultamos con la persona que nos recibió y justamente a la vuelta del departamento teníamos un lugar que nos cambió a buen precio.
En el mapa les dejo la ubicación. Para que tengan idea cambiamos €20, unos HUF 650 y nos alcanzó bien para compras pequeñas. En el resto de gastos usamos tarjeta de crédito.

Día 1 – Alguna recomendación para cenar

Como les dije, llegamos bastante tarde a Budapest, así que solo nos quedó tiempo para ir a cenar.
Con respecto a esto, les cuento que les conviene ir temprano porque hay muchos lugares que cierran a las 21 / 21:30 hs y si llegan sobre la hora no les abren.
Nos pasó eso en el restaurante Blue Rose, que nos habían recomendado y fue con suerte porque encontramos un lugar super recomendable que se llama Drum Café en la calle Dob.
Probamos varios platos, entre ellos el clásico Goulash y hasta compartimos un par de postres. Una de las mejores cosas de Budapest es el costo de la comida, sin dudas el lugar más barato del viaje y donde más comimos.

Día 2 – Gran Sinagoga, Colina Gellert, Paseo en Barco y Catedral

Siguiendo nuestra rutina, nos levantamos temprano y fuimos hacia la Gran Sinagoga en la calle Dohány. Este templo es el más grande de Europa y el segundo más grande del mundo, después del de Nueva York. Nosotros no entramos, pero cada ticket cuesta casi €9.

Gran Sinagoga de Budapest
Gran Sinagoga de Budapest

Desde el barrio judío, luchando contra el viento, cruzamos el Puente Elizabeth sobre el Danubio y subimos hasta la Colina Gellert, donde hay buenas vistas de la ciudad y donde se encuentra la Ciudadela de Budapest y la Estatua de la Libertad, que construyeron en 1947 en memoria de la «liberación» por parte de los soviéticos. (???)
Esta ciudadela fue construida por los Habsburgo y la entrada cuesta menos de €4.

Colina Gellert
Colina Gellert
Colina Gellert

Ya cerca del mediodía, fuimos a un lugar de esos que a mí me gustan mucho y que me despertaba bastantes expectativas, el Mercado Central de Budapest.

Por desgracia solo quedó en expectativas., ya que definitivamente los mercados se están convirtiendo en trampas para turistas.
El mercado está bueno, pueden recorrerlo y disfrutarlo un poco, pero no recomiendo que coman ahí. En una época los mercados tenían buenos precios, pero en este costaba más caro que un restaurante y la comida no era nada del otro mundo.

Mercado Central de Budapest
Mercado Central de Budapest

Terminado nuestro almuerzo, habíamos reservado un paseo por el río con Legenda Cruises.

En invierno hay dos horarios, a las 14 hs y 15:30 hs en el Duna Bella y otros dos, a las 17 hs y 18:30 hs en el Danube Legend.
El Duna Bella cuesta HUF 4200 los adultos, 3800 los estudiantes y 2600 los niños hasta 14 años. Hasta 9 años viajan gratis.
El paseo nocturno en el Danube Legend cuesta HUF 5900, 4800 y 3000.

El recorrido pasa por la Isla Margarita, el Parlamento y se pude ver a los lejos la Iglesia de Matías y el Bastión de los Pescadores. El paseo dura 1:10 hs y realmente vale la pena, además tiene audioguía y sirven algunas bebidas gratis.
Para más detalles visiten la web y verifiquen los costos.

paseo en barco Budapest
paseo en barco Budapest

Ya de nuevo en el muelle, bordeamos el río y fuimos a visitar la Catedral de San Esteban.
Visítenla, es increíble! Con la mezcla de mármoles rojos y detalles dorados, fue de las más lindas que vimos en este viaje.
La catedral fue terminada en 1905 y además de ser la más grande de Hungría, tiene guardada una mano del primer rey húngaro, San Esteban.

Catedral de San Esteban Budapest
Catedral de San Esteban Budapest
Catedral de San Esteban Budapest

Para finalizar la tarde, pasamos por la Opera nacional de Hungría, que para nuestro desconsuelo estaba cubierta de andamios.
Este edificio se parece bastante al de la Opera de Viena, de hecho fue mandada a construir por el Emperador de Austria y Rey de Bohemia Francisco José I, con la condición de que no fuera más grande que la vienesa.

Ya de noche fuimos a cenar al frustrado Blue Rose de la noche anterior, esta vez más temprano. Estuvo bien y tampoco era caro, pero si me toca elegir me quedo con el Drum Café.

Después de cenar y para terminar el día, fuimos a conocer los famosos Bares en Ruinas, viejas casas medio destruidas convertidas en pubs, con bastante buen ambiente y donde no dejan entrar a menores de 20 años.
El más conocido es Szimpla Kert, a dos cuadras de la Gran Sinagoga. Es como un patio de comidas pero con bares, una pista de baile y muy animado, como pueden ver en el video.
Tratamos de conocer otros, pero este nos pareció el mejor y vale la pena visitarlo 🙂

Día 3 – Iglesia de Matías, Castillo de Buda y Parlamento

Este día amaneció bastante nublado y temprano cruzamos de nuevo el Danubio por el Puente de las Cadenas, con rumbo a la Iglesia de Matías y el Bastión de los Pescadores.

El Puente de las Cadenas fue el primero que unió las dos orillas del río. Anteriormente cruzaban en botes o caminando si el río se congelaba.
Hay varias leyendas sobre los leones del puente. Una dice que el escultor desafío al pueblo a que encontraran algún defecto en su obra y como le dijeron que a los leones les faltaba la lengua, se suicidó arrojándose al río.
La verdad es que tienen lengua, solo que no se ve desde abajo.
Otro de los mitos es que cuando Hungría esté en peligro, los leones se despertarán para defenderla. Y bueno, veremos cuando pase.

Puente de las Cadenas
Puente de las Cadenas

La Iglesia de Matías debe su nombre al Rey Matías Corvino, que en el siglo XV la decoró y amplió. Comenzó a construirse en el siglo XIII por el Rey Bela IV, pero los reyes que lo sucedieron siguieron haciendo reformas.
En el siglo XVI fue también mezquita debido a la invasión de los turcos otomanos.
Si quieren visitar el interior, las entradas cuestan unos €5 para los adultos y cerca de €4 los estudiantes.

Frente a la iglesia y enmarcando la estatua de San Esteban, está el Bastión de los Pescadores, que tiene las mejores vistas de Budapest.
El bastión está formado por siete torres, que representan las siete tribus magiares que se asentaron originariamente en el lugar.

Iglesia de Matías
Iglesia de Matías
Iglesia de Matías
Iglesia de Matías

Desde la iglesia caminamos al sur para visitar el Laberinto del Castillo de Buda, que se encuentra entre la iglesia y el castillo. Estos túneles a una profundidad de unos 16 m, fueron refugio, depósito y cámara de torturas.
Según la leyenda hasta Vlad Tepes, o sea el inspirador de Drácula, fue torturado allí y cuando pudo salir comenzó con sus asesinatos, torturas y empalamientos.

Realmente era un lugar que queríamos visitar, pero costaba HUF 3000 los adultos y HUF 2500 los estudiantes, (unos €9 y €8 respectivamente), y no aceptaban tarjeta. Así que como no teníamos tanto efectivo tuvimos que seguir nuestro camino hacia el Castillo de Buda.

El Castillo de Buda se encuentra en la parte alta de Buda, precisamente donde fue fundada, en la margen oeste del Danubio. Fue la residencia histórica de los reyes húngaros y su construcción comenzó en el siglo XIV, se reconstruyó en el siglo XVIII, duplicaron su superficie a principios del siglo XIX y al terminar la Segunda Guerra Mundial el régimen comunista hizo desaparecer todo rastro de la monarquía.

Nosotros no entramos, solo lo visitamos por fuera, pero en el castillo pueden visitar la Biblioteca Széchenyi, la Galería Nacional Húngara y el Museo de Historia de Budapest. La entrada a la biblioteca es gratuita, las otras cuestan entre €4 y €5 y se pagan por separado. Si quieren sacar fotos hay que pagar un costo extra.

Para llegar a la colina pueden hacerlo caminando, (la subida no es nada cansadora), o tomar el funicular en la plaza Adam Clark. El costo es de HUF 1200 en una sola dirección o HUF 1800 ida y vuelta.

Desde la explanada frente al castillo hay muy buenas vistas de la ciudad.

Castillo de Buda
Castillo de Buda

Terminada nuestra visita y antes de cruzar el río hacia Pest, fuimos a almorzar a Polo Pub. Un lugar muy cálido y como en todos los que visitamos la comida era buena y nada cara.

Polo Pub
Polo Pub

Después del almuerzo cruzamos el Puente de las Cadenas y llegamos hasta el increíble edificio del Parlamento Húngaro.
Solo lo vimos desde afuera, pero es posible hacer tours que cuestan bastante caros.
Para extracomunitarios €30 los adultos y €15 los estudiantes. Para ciudadanos de la Comunidad Europea las entradas cuestan la mitad.

Fue construido entre 1884 y 1902 por Imre Steindl, que increíblemente se quedó ciego poco antes de la inauguración.

Parlamento Húngaro
Parlamento Húngaro

A pocos metros del parlamento, se encuentra uno de los tantos homenajes a los judíos asesinados por los nazis que vimos en este viaje, los Zapatos del Danubio.
Realmente es bastante duro ver estos zapatos de hierro e imaginarse como en 1944 obligaban a la gente a quitarse los zapatos verdaderos al borde del río, para después dispararles y que cayeran al agua.
Poco más para decir, solo esperar que no vuelva a repetirse una historia tan siniestra.

Zapatos del Danubio

Y así terminó nuestra visita a Budapest, una ciudad hermosa donde hay más para visitar y que merece un poco más de tiempo. Pueden por ejemplo disfrutar de los baños termales, conocer la Plaza de los Héroes y el Parque de la Ciudad, museos, caminatas por la costa, etc, etc.

Al día siguiente muy temprano, tomamos por primera vez el metro hacia la Estación Nepliget, para viajar también por primera vez, en Flixbus hacia nuestro próximo destino, Viena.

Como fue el viaje lo pueden leer en la próxima entrada, Viena – Europa en Invierno 2019.
Los espero 🙂